jueves, 3 de abril de 2014

Renacer

Ese miedo de empezar algo de nuevo y volver a fracasar. El miedo a no conseguir tus metas, miedo a no ser suficientemente fuerte. ¿Cuántas veces he de cambiar de camino hasta que encuentre el mío? Toda visión interior cambia cuando te sales del camino y observas otras perspectivas...

martes, 1 de abril de 2014

Paréntesis

       Hace tiempo que el negro se fue disipando para dar lugar a un negro mucho menos negro.

miércoles, 10 de octubre de 2012


Le pido a este amor ingrato que me eleve
cuando todo lo que sube ha de caer
y le rezo a santa Barbara si llueve
¡Virgencita que me quede como esté!
Siempre veo mejor la paja en ojo ajeno
y me rijo por la antigua ley del culo veo, culo quiero
me gusta tirar la piedra y luego esconder la mano
que es lo que me esta pasando.
¿Me estaré volviendo humano?

         Sebastián Grinspun ©



viernes, 14 de septiembre de 2012

Hay


En el mundo hay gente bruta y astuta. 
Hay vírgenes y prostitutas. 
Ricos, pobres y clase media. 
Cosas bonitas y muchas tragedias. 
Hay personas gordas, medianas y flacas. 
Caballos, gallinas, ovejas y vacas. 
Hay muchos animales con mucha gente. 
En el mundo hay mentiras y falsedades. 
Derechos, verdades y casualidades. 
Hay mentalidades horizontales, 
verticales y diagonales. 
Derrotas y fracasos accidentales. 
Medallas, trofeos y copas mundiales. 
En el mundo hay vitaminas y proteínas. 
Marihuana, éxtasis y cocaína. 
Hay árboles, ramas, hojas y flores. 
Hay muchas montañas de colores. 
En el mundo hay desiciones divididas. 
Entradas, salidas, debuts y despedidas. 
Hay inocentes, hay homicidas. 
Hay muchas bocas y poca comida. 
Hay gobernantes y presidentes.
Hay agua fría y agua caliente. 
En el mundo hay un micrófono y altos parlantes. 
Hay más de siete mil millones de habitantes. 
Hay gente ordinaria y gente elegante.

En el mundo siempre se mueve la tierra. 
Hay tanques de oxígeno y tanques de guerra. 
El sol y la luna nos dan energías, 
se duerme de noche y se vive de día. 
Hay gente que rectifica lo que dice y
hay mucha gente que se contradice. 
Hay algarrobos y algas marinas. 
Hay vegetarianos y carnicerías. 
Hay tragos amargos y golosinas. 
Hay enfermedades y medicinas. 
Hay bolsillos llenos, carteras vacías. 
Hay más ladrones que policías. 
Hay religiones y hay ateísmo. 
Hay capitalismo y comunismo. 
Aunque nos parecemos, no somos los mismos.
En el mundo existen muy buenas ideas. 
Hay Don Quijotes y Dulcineas. 
Hay sexo en los baños, sexo en las camas, 
sexo sin ropa y sexo en pijama. 
Hay cosas reales y melodramas. 
Hay laberintos y crucigramas. 
Existen llamadas que nadie contesta. 
Hay muchas preguntas y pocas respuestas. 
Hay gente valiente, gente con miedo, 
gente que el mundo le importa un bledo, 
gente parada y gente sentada.
Gente soñando y gente despertando. 
Hay gente que nace, gente que muere 
Hay gente que odia y gente que quiere 
En este mundo hay mucha gente, 
pero nadie como tú mi amor. 



         Sebastián Grinspun ©


viernes, 17 de agosto de 2012

Futura carta de los parados


Esta mañana al despertarme, pensé un poco sobre la situación de mi país y se me ocurrió realizar una pequeña rima, poema, escrito o simplemente mi idea, asemejando una carta del colectivo de parados dentro de unos años si esta situación persistiera, a continuación la ficticia carta:

¡Queremos que nos dejen de rifar!
¡Queremos negociar!

¡No somos revolucionarios, solo queremos que nos impongan un horario, 
aunque no nos paguen un salario!

¡Queremos perder la vida en la mina o en la oficina!
¡Queremos tener un accidente laboral en la industria del metal y contraer un cáncer pulmonar en una central nuclear,
respirar aires tóxicos en una fábrica de productos atómicos!

Somos gente sencilla. 
¡Queremos arreglar las alcantarillas con el agua hasta las rodillas!
¡Es nuestro derecho, trabajar hasta acabar mal trechos!
¡Y alcanzar la jubilación con al menos un muñón!

¡No somos seres revolucionarios!
¡Solo queremos ser explotados por un gran empresario!

¡Ponernos a trabajar en una mina de carbón!
¡Ponernos un andamio a nuestra disposición!

¡Queremos contribuir al progreso, rompiéndonos los huesos,
levantando grandes pesos o poniendo yeso!

¡Queremos rompernos la cabeza para obtener riquezas para los demás!
¡Tan solo queremos un trabajo con un mínimo salario!




Sebastián Grinspun ©

lunes, 30 de julio de 2012

Habitación 209





Tu voz, tus ojos,
tus manos, tus labios...

Nuestro silencio, nuestras palabras.
La luz que va, la luz que retorna.

En busca del placer,
vimos la noche crear el día.

Una caricia tuya,
me guía hasta mi infancia.

Cada vez veo mejor la forma humana, 
en tus pupilas dilatadas en la oscuridad.

Todo por casualidad, todo por azar,
y tan solo me quieres abrazar.

Una mirada,
miles de palabras.

Todas las cosas se mueven, y voy hacia ti,
hacia tu luz.

Los rayos de tus brazos,
perforan mi niebla.

¡Estrújame, muérdeme,fóllame y mátame!
Quiero que me odies, que me quieras,
que no puedas vivir sin mi.



Sebastián Grinspun ©



viernes, 6 de julio de 2012

Desconexión de la sociedad

Le simple, ça me rend heureux.




Cuando mueres, todo toma otra perspectiva. 
De repente tu forma de ver el mundo cambia.
Los estudios, el trabajo, la televisión... Y te da la sensación, 
de que todo era un absurdo intento de tenerte ocupado para no recordar lo obvio.


Algún día vas a morir.


Los sitios que conocí empiezan a parecerme iguales.
Restaurantes, tiendas de ropa, de perfumes, de todo tipo de cremas de belleza...


"¡GANA DINERO Y GÁSTALO!" 
Parece ser la campaña publicitaria de marketing de la actual sociedad.


Y para mi, los objetos empiezan a perder sentido y valor.
Los coches son todos iguales, tanto un mercedes como un seat. ¿Acaso no son coches los dos?
¿Por qué uno tiene que ser mejor que otro, si los dos tienen cuatro ruedas y cinco plazas?


Y las individuos de hoy solo "piensan" en poseer lo mejor.
Parece que los televisores de hoy día nunca son lo suficientemente grandes, ni los diamantes 
como decía mi querida Marylin Monroe. 


¡GANA MÁS DINERO Y GÁSTALO!



Ir al cine, jugar a los bolos, jugar al escondite, ir a cenar...
Al final, las cosas sencillas son las que me salvaron de mi propia trampa.


Fueron ellos y ellas aquellos que me salvaron de esta vida de no tener sentido.

Ellos, ellas y... Aquella sonrisa en particular.


Y es que al final no importa donde, con que o el que.
Solo quiero otro abrazo tuyo, solo uno más.
Un abrazo inmortal.








Sebastián Grinspun ©